Pedro y Juan lo miraron fijamente, y Pedro le dijo: «¡Míranos!».  El hombre lisiado los miró ansiosamente, esperando recibir un poco de dinero, pero Pedro le dijo: «Yo no tengo plata ni oro para ti, pero te daré lo que tengo. En el nombre de Jesucristo de Nazaret, ¡levántate y camina!».

Entonces Pedro tomó al hombre lisiado de la mano derecha y lo ayudó a levantarse. Y, mientras lo hacía, al instante los pies y los tobillos del hombre fueron sanados y fortalecidos. ¡Se levantó de un salto, se puso de pie y comenzó a caminar! Luego entró en el templo con ellos caminando, saltando y alabando a Dios.

Hechos 3:4-7

“Yo no tengo plata ni oro para ti, pero te daré lo que tengo.” Muchas veces pensamos que para poder ayudar a una persona que está en dificultad o necesidad la única manera de hacerlo es brindándole dinero o comprándole lo que requiere, y bueno sí es un gran ayuda poder hacer eso pero debes tener la capacidad económica para hacerlo… saben no debemos cerrarnos viendo que esa es la única opción para ayudar a alguien.

 En el capitulo tres de Hechos nos muestra claramente eso con Pedro y Juan, ellos se encontraban camino a la Iglesia y no contaban con dinero en su bolsillo en ese momento, en la entrada de la iglesia conocen a un hombre cojo de nacimiento el cual les pide una limosna al verlos, Pedro no tenía nada de dinero para darle pero le dio algo mejor que dinero, “LE DIO SANIDAD”, esté hombre pudo levantarse, caminar por primera vez y ver la gloria de Dios en SU VIDA…¿No crees que esto fue mejor que recibir una limosna? Claro que sí!

Muchas veces nosotros los jóvenes tenemos ganas de salir a ayudar a familias, personas y niños, deseamos llevarles juguetes, ropa, alimentos o libros, pero luego se nos viene a la mente que no tenemos dinero para hacer eso y nos quedamos con las ganas de hacerlo… ,sabes tal vez en este momento no puedas ayudar a una persona con cosas materiales pero tienes otras cosas con las que puedas ayudarlas y bendecirlas…. Si estás leyendo esto es porque Dios te bendijo con ojos y con una educación para que pudieras aprender a leer y así puedas alimentarte de su palabra para que puedas compartirla a personas que no lo conocen o personas que en realidad necesitan oír su palabra por personas como TÚ, osea con tu edad y características de personalidad.

Tal vez se te hace difícil hablar con personas nuevas o ser muy hablador pero tienes el talento para escribir, así podría seguir escribiendo de mil maneras que podemos utilizar lo que Dios nos dio para “BENDECIR PERSONAS Y HACER SU OBRA” exacto!  “BENDECIR Y HACER”.

Así que:

  1. Identifica los talentos que Dios te dio para compartir su palabra e inmenso amor.
  2. Recuerda que eres un hijo de Dios así que  esta en tu naturaleza ser de bendición, pero para serlo siempre debes estar conectado a él.
  3. Recuerda que  un hijo de Dios tiene todas las capacidades y puertas abiertas para lograr lo que desea y no existe la palabra “IMPOSIBLE” para el.
  4. Ora intensamente por las necesidades y sueños de tu prójimo para que Dios haga su obra en él…. La oración y la fe lo pueden TODO!
  5. Recuerda que hay diferentes maneras que puedas ayudar a tu prójimo.
  6. No olvides esta historia de Pedro y Juan son el mejor ejemplo de como bendecir a las personas con lo que tenemos.

Mayra Alejandra Narváez

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